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2005/07/27

Chao, Chile.

Hasta aquí llegó el único país latinoamericano cuyo desempeño económico es medianamente decente. Especialmente preocupante, ésto:

Sin embargo, como bien reconoció Lagos en días pasados, aún será necesario acabar con el sistema binominal, que impide al Partido Comunista y a otras representaciones de izquierda y de centro obtener una banca en el Congreso. Estos partidos deben lograr más del 10 por ciento de los sufragios, y de nada les sirve su desempeño electoral de entre el 4 y el 7 por ciento.


Mejor dicho, los llevó el que los trajo. Presidente izquierdista reforma constitución para darle prebendas parlamentarias a sus correlegionarios. Cualquier similitud con H.C. es pura coincidencia.

Parte de la razón por la cual en Colombia no existe gobernabilidad (cortesía de nuestra propia versión de los "jueces activistas" de EE.UU., la Corte Constitucional), y por la cual el déficit fiscal está llegando a niveles alarmantes, es por los compromisos pseudo-socialistas que adquirió el Estado por medio de la Constitución del 91. Si la constitución de Chile se medio parece a la nuestra, definitivamente, vuelvo y repito. Las consecuencias económicas pueden ser desastrosas.

Y el editorialista de EL TIEMPO, por supuesto, celebra con bombos y platillos ("victoria de la democracia", etc.). El sesgo político de ése periódico es más que evidente si se tiene en cuenta de dónde sindican sus columnas de opinión, y quiénes escriben ahí. Las columnas vienen del L.A. Times, un periódico que es notorio por su lealtad al Partido Demócrata, y los columnistas son gente que bordea en lo irracional en su izquierdismo, como Daniel Samper Pizano. Y ni hablemos de Semana. Ah, si los conservadores de Colombia se dieran cuenta del "liberal bias" que existe en su prensa...otro gallo cantaría.