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2006/07/11

Respuesta a García Villegas

La verdad es que el último artículo de un tal Mauricio García Villegas en EL TIEMPO me ofendió. Me ofendió sobremanera, por que el tipo no fué capaz de ver los resultados de una encuesta acerca de los símbolos nacionales por lo que de verdad es - un reflejo de lo que nos identifica a los colombianos. Al tipo le preocupa que la gente haya escogido una serie de bienes de "consumo" como su símbolo, y se pone a hablar de como los publicistas malévolos al servicio del Gran Capital tienen el poder para definir la identidad nacional de los colombianos mediante la manipulación mediática, mientras que él, académico ilustrado de la Universidad Pública, lleva décadas esperando para hacer lo mismo. Y obviamente, siendo un acádémico ilustrado de la Universidad Pública, cree que él y sus secuaces serían capaces de forjar una identidad nacional mejor que los otros 43'999.999 colombianos. Nos insulta nuestra inteligencia colectiva, la verdad.

El tipo dice:

Lo que me sorprende de esta lista no es tanto el hecho de que sea tan larga –lo cual indica lo poco que cada uno de ellos nos identifica–, sino el de que tenga tantos objetos de consumo: la arepa, las hormigas culonas, el refajo, la chicha, la hamaca, el machete, el estropajo, el carriel, etc., etc. La razón de mi sorpresa es esta: todas las cosas que se compran y se venden obedecen a nuestros gustos –a la demanda– y los gustos están íntimamente ligados a las clases sociales, y, claro, las clases sociales van justamente en el sentido opuesto de la identidad nacional.


NINGUNO de esos bienes de consumo se caracterizan por denotar una clase social u otra. No hay uno. No niego el argumento de que "los gustos se ven íntimamente ligados a las clases sociales" - es más, creo que eso especialmente cierto en Colombia - pero los bienes que veo en la lista de cosas que nos identifican justamente se caracterizan por ser neutros a la clase social. Son verdaderos denominadores comunes, ergo, son parte de nuestra identidad nacional. O si no que alguien me explique cómo es que las arepas y la chicha son un privilegio de los estratos 5 y 6, a ver!

El tipo después se ensaña, lanza en ristre, contra toda una serie de molinos de viento en una mamertada clásica:

Es difícil, pues, transformar un bien de consumo en un símbolo nacional. Eso quieren nuestros publicistas y los intereses económicos para los cuales trabajan. Y en parte lo han logrado. Nuestra nacionalidad está muy ligada al mercado y a sus bienes de consumo. Por eso, la formación de nuestra identidad nacional está más en las manos de Caracol TV o de RCN que en las de la educación pública. Eso la hace efímera y deleznable. Pero puede empeorar. La falta de escrúpulos de nuestros publicistas no tiene límite. Espero que no me toque ver los resultados de una encuesta que seleccione como símbolo nacional a la manzana Postobón o la cerveza Águila.


Probablemente nunca le tocará, por que la gente no es tan bruta como él cree. Y la verdad es que eso que "es díficil, pues, transformar un bien de consumo en un símbolo nacional" no se lo cree nadie. Si hablo de baguettes, vinos y quesos, díganme - de qué país estoy hablando? Si hablo de salchichas y cerveza, de qué país? Si hablo de chorizo, tortilla, jamón serrano, y demás - de qué país estoy hablando?

No, no es difícil hacer que un bien de consumo sea parte del ethos nacional. Es más, es algo supremamente común y silvestre, más aún en una cultura 'latina' como la nuestra, donde al final de cuentas se aprecia bastante la comida hecha en casa. Y en un país que tiene tanta variedad gastronómica como Colombia no me parece para nada extraño que la gente haya decidido escoger comidas y bebidas como sus símbolos nacionales. Al tipo éste hecho se le pasó por encima de la cabeza, por que él mismo usó el ejemplo de un libro acerca de como el gusto por un vino u otro determinaba la clase social de un francés. Entre detalles acerca de Chardonnays y Pinot Noirs se le olvidó lo más obvio del ejercicio - que, claramente, para los franceses, el vino es parte de su identidad nacional! Y las arepas son parte del nuestro, y ya, carajo!




Eso sí, no lo dude. Las juntas directivas de las malvadas corporaciones productoras de arepas y de hormigas culonas están meándose del miedo por que un valiente, inteligente y perspicaz columnista de la Universidad Nacional desenmascaró sus malévolos esfuerzos para manipular la manera en que los colombianos nos identificamos. Ahora sí, mijito, nos llevó el que nos trajo!

2006/07/01

Chau, Argentina

Después del juego psicológico que el entrenador de Argentina pretendió imponer sobre Alemania, la verdad es que no me quedó demasiada simpatía para con los albicelestes. Pero al final, cuando les tocó enfrentar penalties con un portero sin experiencia, creo que se hizo un poco de justicia. Quién los manda a quemar tiempo con la "lesión" del portero antes del tiro libre en el 2do. tiempo.

Y eso sí - digan lo que digan los alemanes, Lehmann les acaba de garantizar un tiquete a la semifinal.

No sé si se han dado cuenta, pero con la caída de Argentina (mas la humillante derrota de España, la debilidad y falta de experiencia de Ecuador, la mala suerte de México y la relativa irrelevancia de Paraguay y Costa Rica) ya no hay más equipos 'hispanoamericanos' en el Mundial. Y no, Brasil definitivamente no cuenta.